domingo, 9 de mayo de 2010

Un trabajo en conjunto

En realidad todo el proceso para crear un libro implica un común objetivo, que tenga éxito, pues tanto al editor, como al autor y al impresor, etc. Les conviene que la obra prospere y así obtener ganancias en el sentido amplio de la palabra.
El trabajo del editor y del impresor deben estar profundamente ligados, el conocimiento que se genera en la edición y en el área de impresión se vincula de tal manera que el primero debe saber cómo quiere que luzcan sus libros y el segundo debe hacer que estos sean de excelente calidad.
Existen tres procesos básicos en la manufactura del libro:
1. Composición: Es la manera en la que las palabras estarán acomodadas, su soporte puede ser la hoja de papel o los tipos metálicos, para de ahí pasar a la impresión.
La composición manual tiene la ventaja de lograr una capacitación en el tipógrafo mucho más rápida que en una máquina compleja, sin embargo, es lenta la producción de los libros. Esta se utiliza principalmente en los países en desarrollo puesto que es más barata.
El monotipo es una forma de composición la cual utiliza una pieza de metal por cada letra, el teclado es donde se procesan todas las palabras y el fundidor las moldea.
El linotipo e intertipo presenta la línea completa de las palabras, es decir que no va de una por una. Esta es menos flexible que el monotipo, pues hay que fundir todo el renglón y ello no asegura que no habrá errores.
La fotocomposición no utiliza piezas metálicas, sino que se vale de un sistema electrónico para llegar a la impresión.
La Desktop publishing utiliza varios elementos de la composición pero desde la informática. Combina una microcomputadora con software y una impresora que transporta los elementos a placas para impresión offset.
2. Impresión: significa que la tinta se pasa al papel, y estará ayudada por una prensa plana de tipos metálicos o por una offset para placas.

Impresión directa con tipo metálicos, la tinta se aplica en los tipos elevados, se presiona el papel contra ellos y se esta forma la figura se transfiere.
Impresión litográfica es aquella que trabaja con una impresión plana y se trata de que la tinta se adhiera solo a los símbolos.
La impresión sin presión es la que necesita imágenes electrostáticas, Xerox es la marca más reconocida. Esta abre la posibilidad de imprimir pequeñas cantidades de ejemplares sin el costo exorbitante que implica hacerlo de manera convencional.
Serigrafía es de las impresiones más sencillas, se utiliza para la impresiones en papel tapiz, no es idónea para la impresión de una serie de libros grande, pero si para carteles y páginas a color.
3. Encuadernación: Es el doblado, ordenado y la sujeción de las hojas del libro. El proceso implica organizar las páginas, refilarlas, y colocarles la cubierta.
El doblado de las páginas puede realizarse a mano, o también por medio de maquinas. El siguiente paso es el acomodo de las páginas, y sujetarlas por medio de grapas, costura con hilo etc.
Al momento de imprimir el libro es necesario ser conocedor de los tipos de papel que hay y cuál es el exacto para nuestro trabajo así como la impresión de cada uno. Se piensa detenidamente en los materiales con los que fue fabricado, el peso, la opacidad, el grosor, la superficie, el color, el sentido del grano, la calidad para ser doblado, y la resistencia a rasgaduras.

Las partes de un libro


Cada de una de las divisiones del libro estará determinada primeramente por lo que cada editorial desee. En segunda instancia se toman en cuenta los recursos económicos con los que se cuente. Las partes que conforman en libro son:
1. La cubierta o primera de forros: en esta de indican los datos principales, tales como nombre del autor, título de la obra, número o volumen, etc.
2. Segunda de forros o retiración de portada: por lo general van blanco, aunque también puede utilizarse para dar a conocer otras obras del autor.
3. Páginas falsas: Van en blanco (1 y 2) y suelen llamarse de cortesía.
4. Falsa portada: Es la página 3 y suele llevar el título de la obra.
5. Contraportada: Es la página 4 suele ir en blanco
6. Portada: Se escriben los datos generales, nombre, título, editorial etc.
7. Página legal: En ella se imprimen todos los datos que por ley debe llevar el libro, ejemplo; fecha de publicación, lugar
8. Dedicatoria: Va en la página 7, en esta se realizan los agradecimientos.
9. Índice, Texto, Apéndices o anexos, Notas, Bibliografía, Vocabulario, Glosario.
10. Tercera de forros o retiración de contraportada: Se puede dejar en blanco.
11. Cuarta de forros o contraportada: Pequeña presentación del libro.
Durante el diseño del libro se contempla la tipografía que llevará, en especial, en los encabezados, para resaltar el término de un capítulo por ejemplo. El espacio que se deja entre uno y otro se le llama colgado. El tamaño del libro depende de las producciones del papel, cada que se imprime algo, se debe tomar en cuenta la calidad del mismo. Los papeles pueden ser satinados, estucados y alisados.
Dentro de la terminología más importante que debe de saber un editor son los significados de hoja, página, pliego, plieguecillo, cuartilla, octavilla, terno, cuaderno, cuadernillo, mano, resma, entre otros. Así como el lomo, las tapas etc.
La caja de composición es la proporción de lo impreso. En ella se toman en cuenta los blancos, además de los espacios un texto también lleva imágenes, cuadros, gráficas.

domingo, 11 de abril de 2010

El trabajo del diseñador

El libro tal y como se conoce además de requerir un editor, también necesita de un diseñador. El cual determinará las características del mismo. Como son las medidas de la página, el tamaño de la letra, la medida de los márgenes, el tipo de papel, entre otras. El diseñador debe poseer un gusto artístico y un vasto conocimiento del diseño editorial. Si éste no cuenta con tales capacidades (técnicas de composición e impresión, encuadernación) y, deberá ayudarse de otras personas para realizar el trabajo.
Éste, es dar a conocer un libro atractivo, junto con las ideas del autor y del ilustrador. El primero debe conocer cuál es el propósito del material a vender. Y así contemplar los costos tanto para el editor como para el lector.
Lo que en primer momento debe conocer el diseñador es:
1. El tamaño del material (palabras que tendrá el texto). Presentación atractiva, legible y económica.
2. Las partes del libro a las que se les presta mayor interés son la portada, el forro exterior y la página que abra cada capítulo. El diseño del segundo puede ser el factor determinante para el éxito o el fracaso.
3. Tomar en cuenta el equipo de impresión y los materiales a utilizar (depende de la economía de cada país y por ende de las imprentas)
4. Tipo de composición linotipo, monotipo, fotocomposición entre otras.
5. La elección del papel (depende en parte del tipo de impresión que se utilizará)
6. El tipo de encuadernación a usar. Se toman en cuenta aspectos comerciales, costos de producción, precio al público etc.
Lo principal con lo que debe contar un diseñador es aprender todo lo posible acerca de los procesos de impresión, sobre todo acerca de los avances de las imprentas, además de estudiar ejemplos de arte gráfico procedentes de todas las fuentes.

De la corrección a la comprensión

Una de las misiones de la empresa editorial es vender, y también dar a conocer las diferentes formas en que puede expresarse el ser humano. Los textos publicados hablan del autor y de su forma peculiar de entender el mundo a través del lenguaje. De hecho las palabras adquieren diferentes significados con el paso del tiempo, éstas tienen construcciones diversas por parte de quienes las utilizan. Ejemplo de ello son las frases hechas como “vaso de agua”, “levantar un acta” etc. Que son parte de nuestra vida cotidiana que no deben ser entendidas en el sentido estricto sino debe dárseles contexto y ser flexibles con ellas.
Algunos vocablos simplemente sufren transformaciones que no deben ser criticadas, sino más bien responder a la descripción de cada uno de ellos. Dentro de las apropiaciones también está la que se refiere a la adopción de anglicismos, que de igual forma no deben ser satanizados, en tanto, que sólo cumplan la función necesaria y no acogerlos si se desconoce su correspondencia en el español.
Sin embargo, la mayoría de las veces está adaptación se da por imitación, por la inferioridad que sentimos los mexicanos ante otros idiomas (extranjero), que nos remiten al estatus económico que representan ante el mundo. Mientras nuestro lenguaje responda a esas carencias será difícil. Aunque es igualmente válido retomarlas, pues reflejan la posición socioeconómica que se ocupa o la que desea ocupar.
“Nadie debe decirnos cómo debería ser la lengua, sino cómo es” en el caso de las empresas editoriales, éstas deben responder a una cultura amplia para poder discernir en estas cuestiones. El corrector de estilo debe adentrarse en la lectura ya no como mero placer estético, sino también analizarla como fuente inagotable de conocimiento que dará amplio criterio a la hora de corregir un texto.

lunes, 15 de marzo de 2010

Juzgar es pérdida de tiempo

Antes de soñar, hay que ver la realidad


Todos tenemos responsabilidades en la vida, una de ellas es la de ser felices. Cada quien sabe cómo alcanzar esa felicidad y qué representa hacerlo. En la calle podemos mirar a la gente sonreír y eso nos hará felices, incluso otros la descubren cuando se ven en los ojos de su amada y comprenden que el amor lo es todo en la vida.
Sin embargo, hay quienes cuentan maravillosas historias con el afán de hacer volar la imaginación; con el único pretexto de encontrar en ti un rincón que haga de sus ideas una reflexión y con ello acariciar la felicidad.
¡No tan rápido¡ para que tu mente alcance conexiones entre sus neuronas es necesario que el libro este correctamente escrito, que posea nitidez, orden y eficacia en las ideas.
Y todo ello se lleva a cabo a través de un proceso editorial. En el que intervienen el editor, el corrector y el tipógrafo principalmente. El editor tiene dos responsabilidades. Una es la búsqueda y publicación de manuscritos; y la segunda la corrección de éstos y su preparación para la imprenta.
El corrector es aquel que negocia con el autor, el traductor, el diseñador, el dibujante y el tipógrafo. El primero de todos tiene el privilegio de estar más cerca del texto y observarlo a mayor distancia. Por lo general es difícil que el autor reconozca que en su obra existen errores de gramática, o de abreviaturas; para ello existe el corrector.
Este debe cuidar siete aspectos fundamentales; la legibilidad, la unificación, la gramática, la claridad y estilo, la veracidad de la información, la propiedad y legalidad, y por último los detalles de producción.
Así el trabajo del corrector abarca desde los errores ortográficos, la trasliteración, la puntuación etc. Y es deber de éste entregar al tipógrafo un manuscrito aceptable y congruente.
En lo que respecta a la cuestión de la gramática intenta ser cuidada sin alterar el estilo o las ideas fundamentales del autor. Si es que existe algún error es necesario brindar explicación del porqué el texto quedaría mejor de otra manera y no de la que se propone originalmente.
Para poder señalar las equivocaciones del texto es necesario ganar la confianza del autor además de poseer una amplia gama de conocimientos en general, de los propios derechos de autor, incluyendo una sólida preparación; como la apropiación de idiomas, el uso de libros de consulta y más. Sin olvidar que los lápices de color, las tijeras, la cinta adhesiva y el foliador son herramientas fundamentales en el trabajo del corrector.
Entonces sí, empecemos a imaginar cada una de las palabras escritas en nuestro nuevo libro. Sabiendo que requirió de tiempo y esfuerzo colectivo para llegar a nuestras manos.

domingo, 14 de marzo de 2010

Acabo de recibir un manuscrito lo publicó o no…


Uno de los pasos más importantes con respecto a la impresión de cualquier texto, es la correcta elección del manuscrito. En este desarrollo intervienen principalmente el editor, el área de producción, la de ventas; incluso la contratación de consultores y agentes literarios.
Es necesario que previamente se tenga un orden en cada uno de los textos que se pretendan revisar, mediante el registro de libros que ingresan, que son aceptados o rechazados.
Mientras más se reduzca el tiempo y el dinero en la revisión de obras escritas, será más productiva la producción que genere la empresa editorial. Cabe señalar que los criterios de aceptación de un material varían de acuerdo a cada casa, la temática, el costo del libro, el posible potencial de ventas y principalmente si el libro generará un bien social; son factores que se incluyen en la toma de dicha decisión.
Cuando un texto llega a manos de un editor, éste requiere de una primera lectura ya sea de una parte o de manera general. Al término de ésta, si no existe una certeza de su publicación, se toma la posibilidad de contratar consultores externos.
Los consultores son especialistas en el tema que se aborda, en el lenguaje o en otras cuestiones que pueden precisar la disposición de imprimir los ejemplares.

La empresa editorial posee:
1. Conocimiento personal de los libros, la educación, la cultura, lo que pasa en el mundo, cómo va a reaccionar el público ante la obra.
2. Editores especializados en la empresa
3. Consultores que emitan un juicio (opcional)
4. Departamentos de producción y ventas.
5. Departamento de finanzas.

Un texto puede llegar a las manos de un editor mediante:

1. Un distribuidor, un bibliotecario, un profesor o por el prestigio de un editor.
2. El personal (capta textos)
3. Buscadores de texto
4. Premios literarios
5. Agentes literarios (estos trabajan para el autor no con la editorial)
6. Escritos por encargo

Por último la empresa editorial puede consolidar su desarrollo, si se ocupa de publicar
a) Series (tipo o tema general, como biografías)
b) Libros de texto y lecturas suplementarias
c) Libros de consulta (diccionarios, enciclopedias)